La justificación de la transmisibilidad se basa en que la licencia urbanística no se otorga en atención a las cualidades del sujeto, sino en orden a las condiciones técnicas relativas al uso urbanístico del suelo, edificabilidad, ocupación, retranqueos.

Para la transmisión basta que el titular primitivo de la licencia y el nuevo lo pongan en conocimiento de la Administración, tal y como dice el art. 13.1 Decreto 17 de junio de 1955 , por el que se aprueba el Reglamento de Servicios de las Corporaciones Locales, que establece que las licencias relativas a las condiciones de una obra, instalación o servicio serán transmisibles.

La única sanción que impone el precepto al incumplimiento de dicha obligación de notificación es la sujeción de transmitente y adquirente a las responsabilidades que se derivaren para el titular, pero no vicia la transmisión efectuada, ni faculta a la Administración a ordenar la paralización de las obras, así como tampoco da lugar a la caducidad de la licencia, tal y como ha reconocido repetidamente la jurisprudencia (Sentencias del TS de 29 de septiembre de 1986, de 23 de junio de 1992, de 22 de octubre de 1996 y de 24 de mayo de 2000).

Igualmente ha declarado la jurisprudencia que la transmisión sólo se entiende producida si consta la voluntad del titular, ya que la mera transmisión de la finca no supone per se aquélla (Sentencias del TS de 29 de diciembre de 1987 y de 5 de julio de 1993).

Publicado: 8 de Enero de 2018